viernes, 21 de noviembre de 2014

Y llegó el momento de mojarme



Hoy he vivido uno de los mejores  momentos de mi vida, si ya estaba convencida y enamorada de la terapia, como de los terapeutas de mi hijo, hoy he podido vivirlo, ser yo la que le ha tenido en mis brazos debajo del agua, escucharle y sentirle respirar, sentir su confianza en mi.  Es mucho más que una terapia y unos terapeutas, sin duda alguna se han convertido en mi familia.  Cuando he entrado al agua me he olvidado de quien soy, todo lo ajeno a ese momento me parecía superficial y banal, todo el universo se ha concentrado en la conexión de alma a alma con mi hijo, conmigo misma, ser un alma a la par que percibes su individualidad, su esencia, siendo todo tan ilimitado, que cualquier palabra seria pobre para hablar de ese momento. Es evidente para el que me conoce que soy emocional ¿casi no se nota verdad? Además de una terapía física tambien lo es emocional y mental, al menos a mi me ayudan en mi día a día, en crecer cada día más, aprender de los tropiezos, de las momentos difíciles y desde luego tengo algunos grandes ejemplos de vida, dignos de respeto y admiración.

Hoy te doy las gracias especialmente a ti Paloma, no solo por la terapia, sino porque aprendo de ti día a día, igual que tu aprendiste de otras personas, para mi eres un gran ejemplo de vida y bueno de todo. Gracias por este gran momento de amor que he podido vivir con Aritz, sin miedo, con paz... de todo corazón gracias por dejarme ser parte de tu vida y tu ser parte de la nuestra.
 

1 comentario:

  1. Ha sido un gustazo verte en el agua con el niño. Total conexión entre ambos.

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